El viernes tuve oportunidad de escuchar unas muy interesantes conferencias de física dadas por personas muy relevantes del mundo de la física internacional.

Se cumplían hace unos días los diez años de la llamada conjetura de Maldacena, que hizo tan famoso al físico argentino, y por esta razón organizaron un evento a puertas cerradas de varios días donde participaron físicos de cuerdas de todo el mundo; para el día final, decidieron abrir las puertas con cuatro charlas de divulgación sobre temas relacionados en el aula magna de la UBA, en un evento llamado “Imágenes del universo” (Jornadas de Divulgación Científica), organizado por Strings@ar.

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Una de mis páginas de notas, incluyendo dibujo del aula magna hecho durante la espera del inicio del evento…

El evento fue claramente muy exitoso… el aula magna de la UBA estaba completamente llena de un público muy heterogéneo (expertos de la materia, completos neófitos, estudiantes, etc) a pesar del agobiante calor, y las charlas, creo, lograron ser interesantes para los diversos públicos.

El programa era impresionante: empezaba hablando un señor de nombre Jorge Zanelli, sobre agujeros negros, y por supuesto este señor podía hablar de agujeros negros ya que por su trabajo hasta tiene su nombre en un tipo de agujeros negros: los Bañados-Teitelboim-Zanelli black holes.

Seguía Diego Harari, cuyo trabajo de hace unas semanas nomás fue tapa en la revista Science y que actualmente trabaja en el proyecto Pierre Auger que busca descubrir el origen de los rayos cósmicos de alta energía.

Después venía el señor Albert DeRoeck, uno de los investigadores del CERN, que está trabajando actualmente en la preparación del acelerador de partículas más grande del mundo, y que de eso venía a hablar.

Seguía un breve video del premio Nobel 2004 David Gross, saludando a Maldacena por el aniversario, y finalmente, tras una breve introducción sobre la organización Strings@ar y sobre el mismo Maldacena, hablaba este ilustre señor, que es actualmente uno de los físicos más importantes del mundo y que estos días trabaja en las mismas oficinas que ocuparon tipos del calibre de Albert Einstein, Kurt Gödel, John von Neumann, y un largo etcétera.

El evento fue interesantísimo, realmente interesantísimo. Estaba en un sano punto de equilibrio entre orientarse para los neófitos de la materia, y ser igualmente interesante para quienes tenían buenos conocimientos de física en general. En general, de todos modos, estaba mucho más inclinado a ser introductorio o de divulgación que a ser incomprensible.

Fueron en orden creciente de dificultad, más o menos… la de Zanelli empezó desde la mecánica pre-clásica con Galileo y amigos, pasando rápidamente a Newton, y de ahí rápidamente a Einstein en sus dos versiones: relatividad especial y general, y de ahí brevemente al mundo cuántico. Todo el viaje yendo en dirección a mostrar el funcionamiento de los agujeros negros, y sólo introduciendo nuevos conceptos cuando resultaban útiles para entender mejor a los agujeros negros. Zanelli es un excelente orador, muy ordenado y claro para explicar. Es una pena que pareciera que todos estaban esperando que hable Maldacena porque su conferencia fue brillante, reduciendo temas muy complejos a explicaciones muy sencillas.

La siguiente conferencia, sobre los rayos cósmicos y el proyecto del Observatorio Auger, tuvo entre manos un tema también muy interesante, y con conclusiones fresquitas. Diego Harari explicó también muy claramente el complejo mundo de los rayos cósmicos, las dificultades de su investigación y los crecientes avances en el conocimiento de los mismos, presentó el proyecto del observatorio (el cual está dirigido por un premio Nobel francés), el cual utiliza una vasta extensión de tierra cubierta de complejos detectores para observar la llegada de lluvias de partículas llamadas secundarias, porque acompañan la llegada de los llamados rayos cósmicos. Para más información recomiendo visitar el sitio del proyecto.

La siguiente conferencia la dio Albert DeRoeck, recién venido del CERN en Ginebra, Suiza, y fue, como todas las otras, realmente muy interesante. DeRoeck fue un poco más allá que los anteriores expositores, introduciendo el modelo estándar, el concepto de quark, etc, para poder explicar mejor los objetivos del acelerador que están construyendo en el CERN, el llamado LHC: Large Hadron Collider. LHC es una estructura circular de 27 kilómetros de circunferencia, en la cual se hacen “orbitar” partículas (aparentemente protones) a muy altas velocidades para luego hacerlos colisionar entre sí y de esa colisión a muy alta velocidad y energía, realizar mediciones sobre lo que sucede bajo estas condiciones excepcionales, que permitiría probar todo tipo de teorías científicas: la existencia de la partícula Higgs, ciertas cuestiones de supersimetría, la existencia de dimensiones espaciales extra, la existencia de la antimateria, y el comportamiento del plasma primordial, es decir de la física en el inicio del universo.

Finalmente, después de todas estas conferencias que eran muy interesantes en sí, y que además venían calentando el ambiente para la última conferencia, llegó la conferencia sobre el Espacio-Tiempo, de Juan Maldacena.

Empezó desde relatividad, lo cual hacía parecer que la cosa iba a ser violenta. De allí pasó al mundo cuántico, y entonces explicó lo que es la unificación y presentó un intento previo al de las cuerdas (uno de Kaluza y Klein, de los 1920s, que requería 5 dimensiones en vez de las 4 dimensiones del mundo que suponemos normalmente – contando el tiempo), que sin embargo no funcionó.

De allí en adelante, la presentación se refirió al mundo de las cuerdas. Sin embargo, para entonces ya quedaba muy poco tiempo y quedaba claro que el objetivo principal de la charla no eran las cuerdas, posiblemente por lo terriblemente complejo del tema, sino más bien el espacio tiempo en sí mismo. Con lo cual las cuerdas fueron casi un plus.

Maldacena dio un panorama muy general sobre cuerdas, explicó algunas cuestiones muy interesantes en general sobre el tema, y finalmente presentó un poco la parte de su trabajo también. El final de la charla (la presentación de su trabajo y el de Witten) fue a la vez completamente simplificador e incomprensible… o quizás no del todo incomprensible mientras uno no tratara de darle mucho sentido. Pero no lo culpo, ya que es claro que lo que tenía entre manos para explicar era uno de los temas más complejos de la física actual.

Terminó la conferencia con preguntas y respuestas para DeRoeck y Maldacena, casi todas las cuales fueron directamente para nuestro compatriota. Y ésta fue posiblemente la parte más interesante de toda su charla, ya que en el ping-pong de preguntas a veces tiraba algunas ideas muy sorprendentes e interesantes que de otro modo no se hubiesen llegado a conocer en la presentación. Una curiosidad sobre el ping-pong, que me llamó mucho la atención: en general las preguntas “interesantes” sobre cuerdas (o mejor dicho: las que obviamente estaban dichas por alguien que tenía una noción general de física) tenían respuestas poco sorprendentes e interesantes… en cambio, eran las preguntas hechas por personas que se notaba no tenían muchos conocimientos de ciencia en general las que resultaban en respuestas más sorprendentes, curiosas o interesantes. Y vaya uno a saber si preguntas similares no son las que conducen a tipos originales a esos descubrimientos radicales que sorprenden a todos…

Finalmente terminó el evento, y debo decir que me fui muy satisfecho. Por un lado, muy contento porque aprendí muchas cosas, por otro lado muy sorprendido por el poder de convocatoria de la divulgación de ciencia en UBA. Por otro lado, con la sensación egoísta que con estas tremendas figuras aquí quizás se podría haber subido un poquito más el nivel de las charlas para aprender mucho más sobre los distintos temas… pero claro, ¿dónde se pone el límite? Si lo suben un poco, seguro alguien que sabe más que yo va a estar disconforme con el nivel y va a pedir que lo suban más, ¿y dónde está el límite? Si seguimos por ese camino volvemos al evento sobre cuerdas cerrado porque al 99.99% de la gente nos resulta incomprensible… entonces creo que el punto de equilibrio que encontraron para las diferentes charlas estuvo bien elegido, quizás apenas un punto por debajo de lo que yo hubiese elegido como nivel para las charlas, para que siga resultando adecuado para el 90 y tanto % de la audiencia, y que a su vez aproveche un poco más el potencial de los oradores.